La formación online ha encontrado su hueco en el mundo empresarial. Cada vez son más las compañías que se decantan por poner a disposición de su plantilla un amplio catálogo a distancia de cursos, temarios, ejercicios y otros formatos pedagógicos. En este sentido, conceptos como la personalización, la búsqueda del valor añadido, la interactividad, la gamificación o el micro-learning constituyen algunas de las tendencias más destacadas en este ámbito que las organizaciones y los empleados están acogiendo con entusiasmo.

A pesar de que su objetivo es el mismo, nada tiene que ver el sector actual del e-learning con aquél que hizo su aparición como una opción real de formación para las organizaciones hace ahora unos veinte años. Las tecnologías han evolucionado, su aceptación ha aumentado y ahora supone una opción más en el catálogo formativo de cualquier organización, grande o pequeña. Tanto es así que, según la compañía de investigación de mercados Technavio, la industria global del e-learning superará en 2023 los 240.000 millones de dólares, con un crecimiento del 5% anual hasta ese año. Y si nos centramos solo en el ámbito corporativo, moverá cerca de 31.000 millones de dólares en 2020, con un crecimiento anual del 11% hasta ese año, pasando de representar el 8% del total de ingresos del e-learning al 15%.

Esta trayectoria ascendente también se está dejando notar en el mercado español, del que todos los expertos coinciden en señalar que se encuentra en pleno crecimiento. Según Cesc Garriga, responsable del departamento de eLearning de PrevenControl, este mercado, tanto en España como en todo el mundo, “sigue imparable”. Y añade: “Continuamos en medio de una proliferación de innovación tecnológica, que al ir ligada estrechamente con la movilidad, hace que el e-learning esté en constante crecimiento”. Por su parte, Pedro J. Lara, vicerrector de Innovación y Proyectos Educativos de la Universidad Europea, opina que se trata de “un mercado cada vez más maduro, pero también cada vez más diverso. Básicamente, significa que hay un muy amplio espectro de cursos online en función del público objetivo, de la tecnología y las metodologías utilizadas, y de la profundidad de los aprendizajes”, manifiesta.

En este contexto, las empresas, conscientes de las ventajas que les proporciona esta tecnología, la están incorporando como una opción más en su oferta formativa. Según explica Andrés Ortega, responsable de Talent & Learning de ING España y Portugal, “en esta metodología no hay barreras por las distancias, y esto para las empresas como ING, que tenemos dispersión geográfica, es sin duda una ventaja que viene acompañada de ahorro de costes por desplazamientos”. Además, el directivo añade que esta modalidad de aprendizaje tiene repercusión en términos de productividad. “Nos permite aprovechar los momentos valle en los puestos de áreas como el call center para que las personas den continuidad a su aprendizaje y desarrollo, así como facilitar el acceso a todo tipo de contenidos de formación desde prácticamente cualquier momento y lugar”, comenta.

La industria global del e-learning superará en 2023 los 240.000 millones de dólares, con un crecimiento del 5% anual hasta ese año

Y esto también supone una gran ventaja para los propios departamentos de Recursos Humanos. Por ejemplo, para Carlos Layus, director de RRHH de Connectis, “les facilita la gestión y el seguimiento de la formación”, que es “mucho más sencilla que la presencial, ya que se pueden controlar los discentes, la fecha de matriculación, la marcha de la formación, los aprobados… teniendo en todo momento un conocimiento óptimo del desarrollo del curso y la posibilidad de ir realizando mejoras en función del interés generado”.

Tendencias no tecnológicas

El auge de este mercado está impulsando una serie de tendencias en el sector que poco a poco se van haciendo efectivas, desde dos puntos de vista: no tecnológico y tecnológico. En el primer ámbito, destaca, en primer lugar, una realidad que afecta directamente al mercado y a los proveedores de este tipo de soluciones, según apunta Javier García Manzanedo, director de CrossKnowledge para el mercado latino: “En España ha habido mucho desconocimiento de lo que era el e-learning y ‘todo valía’, pues era relativamente sencillo acceder al mercado y tener éxito en el corto plazo”, opina el directivo, quien añade que, sin embargo, “las empresas han aprendido de las iniciativas poco sólidas y de proveedores con pocos escrúpulos que, incluso, ya no están en el mercado. En CrossKnowledge nos contratan por nuestra calidad clientes como Banco Santander, Seguros Pelayo o Grupo Meliá, quienes apuestan por la seriedad de las soluciones, su calidad, su garantía de éxito…”. Para García Manzanedo, “se ha demostrado que, sólo teniendo una oferta de valor seria, permaneces en el mercado, y eso va ligado directamente a la calidad de los contenidos y a la estabilidad de las soluciones tecnológicas que tenemos”.

Dejando a un lado el propio mercado de proveedores y centrándonos en la oferta de estas empresas, hay un ámbito que se está desarrollando especialmente: la personalización. Tal y como apunta Gracia Sánchez del Real, CEO de Infinity Group, “las innovaciones no tecnológicas vienen dadas por las circunstancias del usuario, que también están cambiando hacia la personalización. No todo el mundo puede aprender en los mismos horarios, en el mismo sitio, en los mismos formatos o al mismo ritmo. Estamos adaptando el aprendizaje a las necesidades del alumno, haciendo que este sea cada vez más flexible y ágil”, matiza. Es lo que sucede, por ejemplo, en Connectis: “La formación es más personalizada. Gracias al contacto directo con los alumnos, pueden resolver dudas a un ritmo del aprendizaje personal, de cada usuario. Y ya no es necesario marcar una fecha de inicio o fin, lo que también ayuda mucho a que los empleados puedan compatibilizar sus necesidades formativas con sus objetivos de negocio”, apunta su director de RRHH. Garriga, de PrevenControl, también apuesta por la personalización como tendencia clave. “Lo que más impacto tiene en los empleados es conseguir que la realización del curso se convierta en una experiencia. Además, no debemos olvidarnos de que estos cada vez son más exigentes a la hora de generarse expectativas sobre los formatos de aprendizaje”.

Este tipo de formación permite cada vez una mayor individualización y fomenta el autoaprendizaje

Precisamente, y muy en relación con esto, se da otra cualidad muy interesante en esta modalidad formativa, que es el autoaprendizaje. Es una opción que, por ejemplo, están potenciando en Leroy Merlin con la creación de su campus virtual. “Se trata de un ecosistema online de autoaprendizaje donde los colaboradores de la compañía pueden acceder desde cualquier lugar, lo que supone un gran avance en términos de conectividad”, apunta María Antonia Gómez, directora de Formación y Desarrollo de la multinacional, quien, además, añade: “La plataforma ofrece contenidos organizados en cursos por áreas de interés y multitud de herramientas como recursos de autoaprendizaje o MOOC, entre otros”. En este sentido, Lara, de la Universidad Europea, añade otra tendencia que viene observando en el sector: “La formación, cada vez más, se focaliza en generar escenarios de aprendizaje más ‘informales’, que se integran mucho mejor en las vidas de los alumnos y les permiten aprender casi sin darse cuenta del esfuerzo que están realizando”, manifiesta.

El mercado, tal y como puntualiza Jérôme Bruet, vicepresidente del área de Learning de Talentsoft, se ha profesionalizado. “Estamos dejando atrás un e-learning centrado sobre todo en los materiales y el contenido para entrar en lo que podemos denominar digital learning, mucho más global y con capacidad para incidir en las problemáticas de rendimiento de la empresa y de representar un verdadero motor de crecimiento”, opina el directivo.

Tendencias tecnológicas

Pero para ello, por supuesto, es imprescindible una capa de innovación tecnológica por debajo. En palabras de García Manzanedo, de CrossKnowledge: “En estos momentos estamos asistiendo a una implantación progresiva de soluciones tecnológicas para la mejora de las competencias y conocimientos de los empleados. Ya no estamos en el mercado pasado de solo contenidos; ahora nuestros clientes nos piden valor añadido en nuestras soluciones, que demostremos y cuantifiquemos la mejora competencial, que en nuestro caso está en torno al 40%”, asegura. Precisamente, Gómez, de Leroy Merlin, corrobora esta afirmación, al apuntar que, en los últimos años, han observado una tendencia hacia formatos que aportan un valor añadido y son “cada vez más ágiles, visuales e interactivos”. “En esta línea, trabajamos continuamente para adaptarnos a las últimas novedades y actualmente implementamos técnicas de formación a través de vídeos 360, micro píldoras de aprendizaje o juegos formativos”.

Concretamente, estos tres aspectos que cita la directiva son algunas de las tendencias tecnológicas actuales más destacadas en el ámbito del e-learning. En el primer caso, según Garriga, de PrevenControl, es importante que “los vídeos dispongan de cierta interactividad para llamar a la acción a los usuarios”. De hecho, es gracias a ello que “hay una proliferación en cuanto a aprendizaje reflexivo se refiere, ya que esta metodología permite dotar a los cursos online de un alto valor añadido”, agrega el directivo. “Conseguimos que el alumno reflexione acerca de una batería de datos multimedia que se le van mostrando, y sobre ellos debe tomar decisiones que conllevan automáticamente la aparición de otros datos que le obligan a tener que reflexionar sobre su anterior decisión”, argumenta.

En segundo lugar, y según sostiene Bruet, de Talentsoft, “el micro-learning son pequeñas píldoras de formación de uno a cuatro minutos de duración que se adaptan especialmente al contexto, siendo el vídeo el formato más adecuado”. Lara, de la Universidad Europea, también incide sobre esta idea: “Cada vez son más las empresas que recurren a sistemas de micro aprendizaje, basados en pequeñas píldoras y en sistemas de recompensa y motivación, que aumentan la sensación de logro de sus empleados en relación a su formación. Los cursos tradicionales ya no funcionan: interfieren enormemente en la agenda de los profesionales y rara vez son efectivos en relación al tiempo invertido”.

En los últimos años se ha observado una tendencia hacia formatos que aportan un valor añadido y son cada vez más ágiles, visuales e interactivos

Una de estas compañías es acens. Según su directora de RRHH, Estrella Cruz Palacios, “hemos recibido muy buen feedback de lo que llamamos ‘píldoras formativas’ que, en un tiempo de entre 5 y 20 minutos, forman a los empleados sobre aspectos muy concretos, y no solo técnicos, sino también financieros, puesto que la tecnología cloud aporta, además de todo, importantes ahorros de costes”, asegura.

Y finalmente, la gamificación o el uso de juegos interactivos para impulsar el proceso de aprendizaje también está teniendo muy buena aceptación entre las empresas. Sin ir más lejos, en ING lo están utilizando con bastante buena acogida. “Hemos incorporado con mucho éxito desde el principio el uso de la gamificación en las soluciones e-learning (serious game learning) y de juegos digitales para reforzar conocimientos”, asegura Ortega.

A esto se añade, además, otra tendencia que lleva poco tiempo en el mercado, pero que ya empieza a hacerse un hueco: la realidad aumentada y virtual. Según Sánchez del Real, de Infinity Group, “la realidad virtual está golpeando fuertemente. Imaginemos que, en lugar de interactuar con el entorno de trabajo en una pantalla, navegando por un simulador de formación, nos metemos directamente en ella y tenemos la oportunidad de experimentar las sensaciones que tendríamos en nuestro puesto de trabajo en la vida real”, argumenta.

Respuestas de empresas y empleados

Esta capacidad del e-learning de evolucionar y adaptarse a las necesidades corporativas está permitiendo aumentar su presencia entre las empresas y los alumnos. Por ejemplo, para la aseguradora Multiasistencia, la principal novedad en este sentido ha sido llevar toda su operativa básica de tramitación a formato e-learning, así como la simulación de casos prácticos de tramitación. “El hecho de que nuestros empleados reciban feedback de los resultados obtenidos en tiempo real ha conseguido generar una mayor eficacia de la transferencia de lo aprendido al puesto de trabajo”, opina María Domingo Cremades, gerente de Procesos de Recursos Humanos de la empresa. Por su parte, Ana Díaz, directora de RRHH de Unisys España, confirma que constantemente revisan los contenidos de e-learning y aseguran la calidad de sus proveedores. Partiendo de ahí, “la respuesta ante este tipo de formación es adecuada, aunque siempre tenemos la sensación de que se podría optimizar más, y se podría incrementar el uso de la plataforma por parte de los empleados, pero estas acciones deberían venir más de la mano de la gestión y comunicación, que de la metodología en sí”, manifiesta.

En ING han notado una evolución de la valoración de los empleados. En un principio solo concebían el uso del e-learning para formaciones técnicas u obligatorias, y no era tan bien valorada como la formación presencial”, recuerda Ortega. Actualmente, añade, “estos programas son más interactivos y cuentan con muchos más recursos, por lo que ahora mismo está tan bien considerada por los profesionales de ING como la formación presencial. Incluso, algunas personas la prefieren frente a esta, y para aspectos más complejos como las habilidades o la formación en idiomas, donde siempre habían predominado las metodologías cara a cara”.

Por su parte, en Leroy Merlin también es muy valorada. “Muestra de ello es que durante el año pasado nuestro campus virtual recibió más de 13.000 visitas, se realizaron 5.000 descargas de documentos y se impartieron 29.000 horas de formación online”, afirma su directora de Formación y Desarrollo.

Incluso, en muchos casos, la formación e-learning está desplazando a la presencial. Por ejemplo, en acens “hace mucho que la formación es online en un 90% de los casos”, apunta Cruz, quien añade: “Por razones de tiempo y ubicuidad, esta modalidad es y será mayoritaria en la empresa”. En cualquier caso, tal y como puntualiza Garriga, de PrevenControl, “lo importante es que este tipo de formación cumpla con el cometido de solucionar problemas a las organizaciones que la implanten”

Fuente: Equipos y Talento

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